Basset-Hound

El Basset no era muy conocido por los deportistas británicos antes de 1863, año en que se vieron ejemplares de la raza en la primera exposición de perros celebrada en París, y causaron curiosidad general y admiración entre los visitantes ingleses. En Francia, sin embargo, este sabueso ha sido utilizado por generaciones, al igual que usamos nuestro Spaniel, como un buscador, y ha sido durante mucho tiempo un perro deportivo popular en Rusia y Alemania. En los primeros tiempos se encontraba principalmente en Artois y Flandes, donde se supone que tuvo su origen; pero el hogar del mejor tipo de Basset ahora se encuentra principalmente en La Vendée, en cuyo departamento se han producido algunas cepas notablemente buenas.

Hay tres variedades principales del basset francés: el Lane, el Couteulx y el Griffon. El Griffon Basset es un perro con una capa dura y erizada, y piernas cortas y torcidas. Con una selección cuidadosa y una crianza sensata, se ha producido un hermoso sabueso de fina capa lisa, y una rica mezcla de características, con una cabeza de carácter noble y buenas patas. Sus patas cortas y centelleantes hacen que nuestros Bassets sean más adecuados para la caza encubierta que para la caza de liebres al aire libre, para lo cual se han adaptado frecuentemente con cierto éxito. Su ladrido es ruidoso, con un poder notable para un perro tan pequeño, y el tono se asemeja al del Bloodhound.

El Basset-hound suele ser de muy buen temperamento y no se inclina a ser pendenciero con sus compañeros de criadero; pero es voluntarioso, y le encanta alejarse en busca de juego, y no está muy dispuesto a la disciplina cuando está solo. Por otro lado, trabaja admirablemente con sus compañeros en la manada, cuando es más laborioso e infatigable. Dotado de notables poderes de olfato, perseguirá a una presa con gran inteligencia.

Al igual que con la mayoría de las razas importadas, el Basset-hound cuando se exhibió por primera vez en Inglaterra se vio obligado a someterse a un período de prueba como un perro extranjero por lo que no fue hasta 1880 que el Kennel Club le proporcionó una clasificación.