Caniche (Poodle)

Inteligencia del Poodle

El Poodle es comúnmente reconocido como el más inteligente de todos los miembros de la raza canina. Es un erudito y un caballero; pero, a pesar de las afirmaciones de largo linaje y su extraordinario ingenio natural, nunca ha sido muy popular en América, ya que el Collie y el Fox-Terrier han ocupado ese lugar.

Existe la creencia general de que es muy demandante de tiempo para dedicarle a su embellecimiento personal, y que requiere una gran cantidad de atención individual en el asunto de su baño. Puede ser cierto que para mantenerlo para exhibiciones, su dueño tiene que dedicarle más consideración de la necesaria en el caso de otras razas; pero en otros aspectos da muy pocos problemas, y todos los que tienen uno son consistentes en la opinión de que no hay un perro tan intensamente interesante y receptivo como compañero. Sus cualidades mentales y sus agudos poderes de razonamiento son en verdad tan grandes que hay algo casi humano en su atractivo y devoción. Su capacidad para aprender nunca termina, y muchas son las historias contadas sobre su maravilloso talento y versatilidad.

 

Orígenes del Poodle

No cabe duda de que la raza se originó en Alemania, donde se conoce como Pudel, y se clasificó como Canis familiaris Aquaticus. En forma y abrigo, parece estar estrechamente relacionado con el viejo perro de agua, y la semejanza entre un caniche marrón y un Irish Water Spaniel es notable. El Poodle ya no es considerado como un perro deportivo, pero en un período fue entrenado para recuperar aves acuáticas, y todavía en ocasiones muestra una gran afición por el agua.

En toda Europa y en los Estados Unidos, dondequiera que se críen estos perros, es habitual rasurar el abrigo en la cara, las piernas y la parte más rígida del cuerpo, dejando mechones de pelo en los muslos y un mechón de pelo en el cuartetos. El origen y el propósito de la costumbre no son claros, pero ahora que los Poodles son perros domésticos, este modo de ornamentación se recomienda para reducir el trabajo de aseo diario y mantener el pelaje en buenas condiciones.

El pelaje largo y profuso de este perro tiene la peculiaridad de que, si no se le cepilla constantemente, se retuerce en pequeñas cuerdas que aumentan de longitud a medida que el pelo nuevo crece y se adhiere a él. El cabello viejo y el nuevo crecen entrelazados lo que los hace difíciles de lavar y secar. El resultado es que el pelaje de Poodles así es casi invariablemente sucio y maloliente.

El pelaje de los poodle o caniches debe mantenerse regularmente cepillados y peinados y, si se lavan ocasionalmente, siempre serán inteligentes y limpios, y agradables acompañantes en la casa.

Los cuatro colores generalmente considerados correctos son negro, blanco, marrón y azul. Los caniches blancos son considerados los más inteligentes, y es cierto que los entrenadores profesionales de perros de rendimiento prefieren la variedad blanca. Los negros son los siguientes en el orden de la inteligencia, y superan fácilmente al marrón y al azul, que de algún modo carecen de la auténtica personalidad del Poodle.

 

¿Cómo escoger un caniche?

Los puntos a tener en cuenta al elegir un Caniche son que sea un perro vivo y activo, con una cabeza larga y fina, un ojo ovalado oscuro, con una expresión de alerta brillante, corto en la espalda, no de piernas largas, con un buen lomo, llevando bien la cola; el pelaje debe ser profuso, de un solo color, muy rizado y bastante fuerte al tacto.

Si compras un cachorro Poodle lo encontrarás como otros perros jóvenes, inteligentes y activos, amantes de las travesuras. El gran secreto para entrenarlo es primero ganar su afecto. Con firmeza, amabilidad y perseverancia, puedes enseñarle casi cualquier cosa. Los perros más animados y activos suelen ser los más fáciles de entrenar.

 

¿Cómo entrenar un Caniche o Poodle?

Es adecuado enseñarle a su perro dándole galletas de premio, permitiéndole obtener una pieza como recompensa cada vez que realiza un truco debidamente. Nunca intente enseñarle dos nuevos trucos a la vez, y cuando le instruya sobre un nuevo truco, siempre debe pasar primero por los viejos.

Si, como ocurre con algunos perros, se niega a realizar un truco, no se lo pase ni le permita sustituirlo por otro que le guste más; pero, cuando vea que se niega obstinadamente, castíguelo guardando la codiciada comida durante una o dos horas. Si cede, no tendrá más autoridad sobre él, mientras que si es firme no resistirá por mucho tiempo. Es una mala idea hacer que un Poodle o caniche repita con demasiada frecuencia un truco que obviamente no le gusta, y la insistencia de su parte puede causar un gran daño. El Poodle es excepcionalmente sensible, y se le enseña mucho más eficientemente cuando se le trata como un perro sensible más que como un mero autómata cuadrúpedo. Aprenderá el doble de rápido si su maestro puede hacerle entender la razón por la cual realiza una tarea.

 

Cuidados de un Caniche

La perra Poodle es una buena madre, rara vez da problemas para el parto, y los cachorros no son difíciles de criar. Sus principales peligros son la gastritis y la congestión de los pulmones, que pueden evitarse con un tratamiento cuidadoso. Debe recordarse que la densa capa de pelo del Poodle tarda mucho tiempo en secarse después de haberse mojado, y que si el perro ha estado bajo la lluvia, y se ha mojado el abrigo, o si ha sido bañado o se le ha permitido saltar a un estanque, debe tener cuidado de no dejarlo en un lugar frío o de permanecer inactivo antes de que esté perfectamente seco.

La mayoría de los caniches se guardan en la casa o en perreras cerradas, bien protegidos de corrientes de aire y humedad, y no hay dificultad para mantenerlos, ya que son naturalmente obedientes y se les enseña fácilmente a estar limpios en la casa y a ser regulares en sus hábitos. .

El pelaje de un Poodle rizado debe mantenerse elástico y libre de enredos al peinarse periódicamente y cepillarse. Estos cuidados mantienen la piel limpia y saludable, y el lavado frecuente, incluso para un perro blanco, no es necesario. El caniche, por supuesto, requerirá recortes de pelo de vez en cuando.